
Una de cada cuatro botellas de bebidas espirituosas consumidas en el mundo podría no contener lo que indica su etiqueta. Según las últimas estimaciones[1], los productos falsificados e ilícitos en el mercado global de espirituosos representan entre el 25% y el 40% del consumo total, lo que supone miles de millones de pérdidas anuales de ventas e ingresos fiscales. Además, según la Organización Mundial de la Salud, el 21% del alcohol consumido a nivel mundial circula fuera de cualquier sistema de control gubernamental, ya sea de forma ilegal, falsificada o sin trazabilidad.
En este contexto, Guala Closures, líder global en soluciones de cierre para bebidas y el sector farmacéutico, ha desarrollado MAGNEX: un cierre para espirituosos premium fabricado con tecnología EMF (Electromagnetic Forming). Este proceso utiliza pulsos magnéticos de alta velocidad para dar forma al aluminio directamente sobre un molde, generando geometrías complejas, micrograbados y texturas tridimensionales que sería imposible reproducir con tecnologías convencionales de conformado del aluminio. Cada cierre se codiseña con la marca, integrando de forma estrecha el diseño con el sistema de protección.
Los sistemas tradicionales de protección —hologramas, sellos, precintos de seguridad— han demostrado sus límites estructurales. Los falsificadores pueden acceder a tecnologías disponibles en el mercado y los reproducen con un nivel de sofisticación cada vez mayor. En este escenario, el cierre, tradicionalmente entendido como un elemento funcional y estético, asume un nuevo papel.
«La mayoría de las soluciones antifalsificación compiten en el mismo terreno tecnológico que los falsificadores. EMF cambia completamente esa ecuación. Las geometrías y texturas que obtenemos con MAGNEX son físicamente imposibles de reproducir mediante el gofrado o la metalización estándar, lo que convierte el propio diseño en parte del sistema de protección», comentó Andrea Tassisto, Group Industrial & Technical Director de Guala Closures.
El cierre combina una carcasa exterior de aluminio —un material altamente sostenible e infinitamente reciclable— conformada con EMF, con un componente interno que puede también fabricarse utilizando plásticos reciclados, reduciendo el uso de materias primas vírgenes. Junto a válvulas antirrellenado y sistemas de inviolabilidad, ofrece una protección multicapa en una única solución. La producción se realiza en la planta de Guala Closures en Gartcosh (Escocia), actualmente la única del sector equipada con líneas industriales de EMF a escala.
[1] Bryan, M. A., & Hill, A. E. (2024). Worldwide Illicit and Counterfeit Alcoholic Spirits: Problem, Detection, and Prevention. Journal of the American Society of Brewing Chemists, 82(3), 187–203. https://doi.org/10.1080/03610470.2024.2319934